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Cuando los viejos sentimientos te inundan

Un compañero de trabajo levanta la voz en una reunión y de repente no solo te sobresaltas. Te sientes pequeño, paralizado, avergonzado. La reacción pertenece…


Un compañero de trabajo levanta la voz en una reunión y de repente no solo te sobresaltas. Te sientes pequeño, paralizado, avergonzado. La reacción pertenece a otro momento. Pero tu cuerpo no lo sabe.

Qué está pasando

Esto es un flashback emocional. A diferencia de los flashbacks visuales asociados con el TEPT clásico, los flashbacks emocionales no traen imágenes ni escenas. Son puro sentimiento: oleadas de miedo, vergüenza, impotencia o rabia que parecen surgir de la nada. El concepto, central en el TEPT Complejo (C-PTSD), describe lo que sucede cuando experiencias tempranas y repetidas de negligencia o abuso dejan una huella emocional que tu cuerpo reproduce sin contexto.

La razón por la que no hay una "escena" tiene que ver con cómo tu cerebro almacena las amenazas. Bajo estrés extremo, la amígdala codifica fragmentos emocionales con una intensidad extra mientras el hipocampo, que normalmente marca las memorias con una marca temporal, se desconecta parcialmente. Tu cerebro tiene dos formas de registrar lo que te sucede. Una captura sensaciones y emociones en bruto. La otra coloca una marca de tiempo y lugar en el recuerdo para que sepas que está en el pasado. Estudios de neuroimagen en personas con TEPT muestran una actividad reducida del hipocampo durante el recuerdo traumático, lo que significa que el sistema de "marca temporal" rinde por debajo de lo normal. El resultado: sentimientos que aparecen sin una historia asociada.

Por eso un tono brusco, un olor específico o incluso un domingo tranquilo pueden inundarte con el miedo de la infancia y ninguna explicación.

Encontrar el camino de vuelta

Como los flashbacks emocionales carecen de un "destello" visual, el primer paso es reconocer que estás en uno. Algunas estrategias de anclaje (grounding) de la terapia centrada en el trauma:

  • Ponle nombre. Di "esto es un flashback" en voz alta o en silencio. Ese simple acto comienza a reactivar la parte de tu cerebro que se desconectó.
  • Oriéntate en el ahora. Observa la habitación, tu edad, quién está a tu alrededor. Le estás recordando a tu sistema nervioso que el peligro ya pasó.
  • Suaviza la voz interior. Los flashbacks a menudo amplifican un crítico interior severo. Contrárralo con sencillez: "Estoy a salvo ahora. Entonces era un niño."
  • Espera a que pase. La mayoría de los flashbacks alcanzan su punto máximo y se retiran en minutos. Saber que va a terminar hace más fácil aguantarlo. La próxima vez que una voz brusca te envíe al pasado, tendrás las palabras para traerte de vuelta al presente.
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Referencias

  1. Walker, P. (2013). Complex PTSD: From surviving to thriving. Azure Coyote Publishing.
  2. Brewin, C. R., Gregory, J. D., Lipton, M., & Burgess, N. (2010). Intrusive images in psychological disorders: Characteristics, neural mechanisms, and treatment implications. Psychological Review, 117(1), 210–232. https://doi.org/10.1037/a0018113
  3. Ehlers, A., Hackmann, A., & Michael, T. (2004). Intrusive re-experiencing in post-traumatic stress disorder: Phenomenology, theory, and therapy. Memory, 12(4), 403–415. https://doi.org/10.1080/09658210444000025