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Cuando las estrategias de afrontamiento se vuelven en tu contra

"Al menos estoy afrontando la situación." Esa frase suena saludable. Pero afrontar no es automáticamente bueno para ti. Algunas estrategias que se sienten más…


"Al menos estoy afrontando la situación." Esa frase suena saludable. Pero afrontar no es automáticamente bueno para ti. Algunas estrategias que se sienten más efectivas en el momento son las que más daño hacen con el tiempo.

El intercambio a corto plazo

El afrontamiento desadaptativo (maladaptive coping) es cualquier respuesta al estrés que reduce el malestar ahora pero lo aumenta después. Cancelar planes para esquivar la ansiedad. Hacer scroll para adormecer un sentimiento que no quieres nombrar. No son fallos de fuerza de voluntad. Es tu cerebro buscando el alivio más rápido disponible.

Uno de los marcos más citados en la investigación sobre afrontamiento divide las estrategias en dos tipos. El afrontamiento centrado en el problema (problem-focused coping) aborda la fuente del estrés directamente. El afrontamiento centrado en la emoción (emotion-focused coping) gestiona tu respuesta ante el estrés. Ambos pueden ser saludables. La línea se cruza cuando el afrontamiento centrado en la emoción se convierte en pura evitación, cuando el objetivo pasa de procesar un sentimiento a hacerlo desaparecer.

Un estudio que rastreó estilos de afrontamiento y síntomas depresivos en varios cientos de adultos encontró que el afrontamiento adaptativo (adaptive coping) protegía contra la depresión, pero solo cuando también había afrontamiento desadaptativo presente. Reducir las estrategias dañinas importaba más que añadir estrategias saludables.

Cómo detectarlo

La prueba es sencilla: ¿esta estrategia te acerca al problema o te aleja de él?

  • Hacia: Hablar de lo que está mal, aunque sea incómodo.
  • Lejos: Desahogarte una y otra vez sin nombrar lo que necesita cambiar.
  • Hacia: Tomar un descanso para poder volver a involucrarte después.
  • Lejos: Un descanso que silenciosamente se convierte en evitación permanente.

Qué puedes intentar

  1. Haz la prueba de dirección. Elige una cosa que hiciste hoy para afrontar algo. Pregúntate: ¿me acercó al problema o me alejó? Sin juicio, solo observa.
  2. Nombra el intercambio. Cuando recurras a una estrategia familiar, completa esta frase: "Esto me ayuda a evitar ___." Si puedes completarla, has encontrado un patrón que vale la pena observar.
  3. Cambia una. Elige una estrategia de evitación esta semana y reemplázala por un movimiento hacia el problema. Si cancelas planes para esquivar la ansiedad, preséntate cinco minutos en su lugar. Afrontar no es bueno ni malo por sí solo. La dirección hacia la que te lleva es lo que importa.
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Referencias

  1. Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Stress, appraisal, and coping. Springer.
  2. Thompson, R. J., Mata, J., Jaeggi, S. M., Buschkuehl, M., Jonides, J., & Gotlib, I. H. (2010). Maladaptive coping, adaptive coping, and depressive symptoms: Variations across age and depressive state. Behaviour Research and Therapy, 48(6), 459–466. https://doi.org/10.1016/j.brat.2010.01.007
  3. Algorani, E. B., & Gupta, V. (2023). Coping mechanisms. In StatPearls. StatPearls Publishing.