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Cuando preocuparte realmente ayuda

Repasas la reunión de mañana en tu cabeza por tercera vez. ¿Es preparación o solo ansiedad en bucle?


Repasas la reunión de mañana en tu cabeza por tercera vez. ¿Es preparación o solo ansiedad en bucle?

La mayoría de las personas tratan toda preocupación como el enemigo. Pero la investigación traza una línea clara entre dos tipos.

Dos bucles muy diferentes

La preocupación productiva se centra en un problema específico sobre el que puedes actuar ahora mismo. Suena a planificación: "Necesito preparar esa presentación" o "Debería llamar al médico." Actúas, y la preocupación se desvanece.

La preocupación improductiva gira en espiral a través de escenarios hipotéticos que no puedes controlar. "¿Y si fracaso y lo pierdo todo?" Genera ansiedad pero no produce ningún paso siguiente, y aun así se siente imposible parar. La investigación sobre personas que se preocupan crónicamente encontró que este tipo de preocupación repetitiva compite activamente por la memoria de trabajo (working memory) (el espacio de pensamiento a corto plazo de tu cerebro), reduciendo tu capacidad para analizar precisamente los problemas que te preocupan.

Se pone peor. Preocuparte por tus preocupaciones (lo que los investigadores llaman metapreocupación (meta-worry)) puede convertirse en su propia trampa. En estudios sobre ansiedad generalizada, las creencias negativas sobre la preocupación en sí resultaron ser un motor de ansiedad más fuerte que las preocupaciones originales.

El tema no determina el tipo. Puedes preocuparte por el mismo examen de forma productiva ("Voy a repasar el capítulo tres esta noche") o improductiva ("¿Y si suspendo y arruino mi futuro?"). Lo que importa es si la preocupación lleva a algún lado.

La pregunta para clasificar

La próxima vez que te pilles preocupándote, pregúntate: "¿Puedo hacer algo al respecto hoy?"

  • Si la respuesta es sí, conviértelo en una tarea. Transforma la preocupación en una acción específica. "Preparar tres diapositivas para mañana." Anótalo. Una vez que tienes un siguiente paso, la preocupación ha cumplido su función.
  • Si la respuesta es no, ponle nombre al bucle. Dite a ti mismo: "Esto es una espiral de 'y si', no una lista de tareas." No necesitas resolverlo. Elige algo que puedas ver o tocar y descríbetelo. Eso es suficiente para romper el bucle. El objetivo no es dejar de preocuparte por completo. Es clasificar. Quédate con las preocupaciones que llevan a la acción. Deja que el resto pierda su agarre una vez que las ves tal como son.
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Referencias

  1. Leahy, R. L. (2008, May 20). What is productive worry? Psychology Today.
  2. Hirsch, C. R., & Mathews, A. (2012). A cognitive model of pathological worry. Behaviour Research and Therapy, 50(10), 636–646.
  3. Wells, A. (2010). Metacognitive theory and therapy for worry and generalized anxiety disorder: Review and status. Journal of Experimental Psychopathology, 1(1), 133–145. https://doi.org/10.5127/jep.007910