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Cuando todo se vuelve insensible

Hoy no pasó nada dramático. Pero la película que antes te hacía llorar ya no te llega. Llega una buena noticia y la registras como registrarías el clima. Sin…


Hoy no pasó nada dramático. Pero la película que antes te hacía llorar ya no te llega. Llega una buena noticia y la registras como registrarías el clima. Sin tristeza, sin alegría, sin ansiedad. Solo plano.

Qué está pasando realmente

El adormecimiento emocional no es la ausencia de sentimientos. Es tu cerebro suprimiéndolos activamente.

Cuando el dolor emocional cruza un umbral, tu sistema nervioso tira del freno de emergencia. El cerebro libera opioides endógenos, analgésicos naturales que atenúan tanto la sensación física como la emocional. Un estudio de neuroimagen con veteranos militares encontró que las personas con adormecimiento emocional mostraban una actividad significativamente reducida en la amígdala, el procesador emocional del cerebro, mientras otras regiones cerebrales relacionadas con el dolor respondían normalmente. El volumen emocional se baja por completo.

En peligro agudo o duelo abrumador, esto te mantiene funcional. Es una respuesta de supervivencia, no un defecto.

Cuando el freno se atasca

El problema comienza cuando el dial se queda en cero mucho después de que la amenaza pasa. La investigación sobre estrés crónico muestra que la activación prolongada cambia el cerebro de una activación impulsada por hormonas del estrés a una supresión mediada por opioides. El freno de emergencia se convierte en el modo predeterminado.

Eso puede verse así:

  • Pasar por las rutinas en piloto automático
  • No poder nombrar lo que sientes porque la respuesta siempre es "nada"
  • Los eventos positivos llegan sin peso emocional
  • Sentirte desconectado de las personas que te importan A menudo se confunde con pereza o apatía. Pero el adormecimiento no es falta de interés. Es la incapacidad de acceder al interés que sigue ahí.

Encontrar la señal de nuevo

  1. Empieza con la sensación física. Sostén hielo o salpícate agua fría en la cara. La sensación física suele ser el primer canal que se reabre.
  2. Nombra la ausencia en voz alta. Di o escribe: "Noto que no siento nada ahora mismo." Ponerle palabras al vacío le da a tu corteza prefrontal algo con lo que trabajar.
  3. Prueba la micro-observación. Establece una ventana de cinco minutos. Durante ese tiempo, presta atención a cualquier sensación: el calor de una taza, la textura de una tela, un ligero cambio de humor. Un destello cuenta. El adormecimiento no se levantará de golpe. Pero un solo momento de sentir es la prueba de que el sistema sigue ahí, esperando volver a conectarse.
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Referencias

  1. Korem, N., Duek, O., Ben-Zion, Z., Kaczkurkin, A. N., Lissek, S., Orederu, T., Schiller, D., Harpaz-Rotem, I., & Levy, I. (2022). Emotional numbing in PTSD is associated with lower amygdala reactivity to pain. Neuropsychopharmacology, 47(11), 1913–1921. https://doi.org/10.1038/s41386-022-01405-2
  2. Nakamoto, K., & Tokuyama, S. (2023). Stress-induced changes in the endogenous opioid system cause dysfunction of pain and emotion regulation. International Journal of Molecular Sciences, 24(14), 11713. https://doi.org/10.3390/ijms241411713
  3. Feeny, N. C., Zoellner, L. A., Fitzgibbons, L. A., & Foa, E. B. (2000). Exploring the roles of emotional numbing, depression, and dissociation in PTSD. Journal of Traumatic Stress, 13(3), 489–498. https://doi.org/10.1023/A:1007789409330