Cuando todo se siente como demasiado
Una docena de tareas. Tres fechas límite. Una bandeja de entrada que no para. En algún momento tu cerebro no se ralentiza. Se bloquea.
Cuando tu cerebro llega a su límite
Treinta pestañas del navegador. Un chat grupal que no deja de sonar. Un ciclo de noticias que se actualiza más rápido de lo que puedes leer. En algún momento…