Todos los artículos

Cómo funcionan los medicamentos psiquiátricos

Tu médico te entrega una receta y dice que ayudará a corregir un desequilibrio químico en tu cerebro. Esa explicación no es del todo correcta. Es una historia…


Tu médico te entrega una receta y dice que ayudará a corregir un desequilibrio químico en tu cerebro. Esa explicación no es del todo correcta. Es una historia simplificada de los años 90. La realidad es mucho más interesante.

Más allá del desequilibrio químico

La vieja idea: la depresión significa serotonina baja, así que el medicamento la sube y te sientes mejor. Pero una gran revisión general publicada en Molecular Psychiatry no encontró evidencia consistente de que la depresión sea causada únicamente por niveles bajos de serotonina.

Entonces, ¿por qué los ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina, SSRIs) realmente ayudan? Porque elevar los niveles de neurotransmisores es solo el primer paso. Lo que importa es lo que ocurre después.

Tu cerebro empieza a crecer

A las pocas horas de tomar un antidepresivo, los niveles de serotonina cambian. Pero no te sientes mejor hasta cuatro a seis semanas después. Ese retraso no es un fallo del medicamento. Es el medicamento haciendo su trabajo.

Un nivel más alto de serotonina desencadena una reacción en cadena, empujando a tu cerebro a producir más BDNF (Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro, Brain-Derived Neurotrophic Factor), una señal de crecimiento para las neuronas. A lo largo de semanas, el BDNF produce cambios medibles:

  • Nuevas neuronas crecen en el hipocampo, una región ligada a la memoria y el estado de ánimo.
  • Las neuronas existentes desarrollan nuevas ramificaciones y conexiones.
  • Estudios de neuroimagen muestran un aumento del volumen del hipocampo en pacientes que toman antidepresivos. La depresión encoge y debilita estos circuitos. El medicamento ayuda a reconstruirlos. El término técnico es neuroplasticidad (neuroplasticity), la capacidad de tu cerebro para reestructurarse físicamente.

Cómo trabajar con ello

El medicamento no es un atajo. Es una intervención biológica que les da a los circuitos neuronales dañados espacio para recuperarse. Algunas cosas que lo ayudan a hacer su trabajo:

  • Dale tiempo. Si estás en las primeras semanas y no sientes nada, anota la fecha en que empezaste. Los cambios cerebrales descritos arriba tardan de cuatro a seis semanas.
  • Registra algo pequeño. Elige una cosa (ánimo, sueño, energía) y anótala cada día. Los patrones se hacen visibles para ti y para tu profesional de salud.
  • Combínalo con acción. La terapia, el ejercicio y la conexión social también aumentan el BDNF. El medicamento funciona mejor cuando no trabaja solo. Si la medicación es parte de tu camino, eso no es un fracaso. Es neurociencia.
Diario de pensamiento

Pon esto en práctica con Diario de pensamiento

Ejercicios guiados, seguimiento del estado de ánimo y herramientas de TCC con IA. Descarga gratuita.

Referencias

  1. Moncrieff, J., Cooper, R. E., Stockmann, T., Amendola, S., Hengartner, M. P., & Horowitz, M. A. (2022). The serotonin theory of depression: A systematic umbrella review of the evidence. Molecular Psychiatry, 28(8), 3243–3256. https://doi.org/10.1038/s41380-022-01661-0
  2. Castrén, E., & Monteggia, L. M. (2021). Brain-derived neurotrophic factor signaling in depression and antidepressant action. Biological Psychiatry, 90(2), 128–136. https://doi.org/10.1016/j.biopsych.2021.05.008
  3. Harmer, C. J., Duman, R. S., & Cowen, P. J. (2017). How do antidepressants work? New perspectives for refining future treatment approaches. The Lancet Psychiatry, 4(5), 409–418. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(17)30015-9
  4. Pittenger, C., & Duman, R. S. (2008). Stress, depression, and neuroplasticity: A convergence of mechanisms. Neuropsychopharmacology, 33(1), 88–109. https://doi.org/10.1038/sj.npp.1301574